Amanecí rodeada de aves - Simón Angulo

"...con vos siento que el amor nos puede dar hasta de comer"

Esta frase refleja el leitmotiv de esta novela corta en la que, Lydia (una prostituta) y Daniel (narcomenudista) se encuentran tras varios tumbos que la vida les ha propinado.

Desarrollada en los barrios menos turísticos de San José (Costa Rica) los protagonistas viven una historia de amor *ad hoc*, que por supuesto es la premisa ideal para predecir una catástrofe, es decir el amor expuesto a la realidad, casi un oximorón. Por lo tanto la novela es como una raya de cocaína, una vez que abres sus páginas y superas el proceso de iniciación cultural, lenguaje y tono, se te mete a las entrañas y el cerebro, sin darte tregua ni concesiones, jugando a la ruleta rusa con el destino, sabiendo que la casa nunca pierde. Ante un escenario donde fracasar es la norma, los personajes no se achican, incluso por un momento hay un atisbo de luz y esperanza, pero es casi una herramienta estilística para llevar al lector a un subidon de ansiedad, ya que se sabe que cuanto más alto se vuela, mas fuerte es la caída, y aunque aquí apenas aspiran a despegarse del fango que les rodea, su *fatum* les cobrará con réditos altos el atrevimiento.

Es un drama pútrido, enfermo que llena el alma, no sé con certeza de qué, pero lo llena.

Reseñas